Selección · 10 modelos cumplen el criterio · precios de octubre de 2026
Portátiles ultraligeros: menos de 1,4 kg
Si el portátil va contigo todos los días, cada 100 gramos cuentan. La diferencia entre 1,2 y 1,8 kg no parece mucha en una ficha, pero se siente al final de una semana de trenes, aviones o caminatas a la facultad. Y hay que sumar el cargador: los ligeros suelen cargar por USB-C con adaptadores pequeños, mientras que los pesados llevan transformadores de medio kilo.
Esta lista recoge todos los portátiles del catálogo que pesan menos de 1,4 kg según el fabricante: 10 de 86. Van del más ligero al más pesado, y a igual peso, primero el más barato.
Lo que se pierde para ganar ligereza
Puertos. Cuanto más fino, menos conexiones. Muchos ultraligeros solo traen USB-C, así que comprueba si necesitarás un adaptador para HDMI, USB-A o lector de tarjetas.
Memoria soldada. En casi todos los ultraligeros la RAM no se puede ampliar. Compra ya la cantidad que vayas a necesitar dentro de cuatro o cinco años: 16 GB como mínimo si usas Windows.
Potencia sostenida. Los chasis finos disipan menos calor. Para ofimática, programación ligera o edición de fotos no lo vas a notar, pero en tareas largas y pesadas un portátil más grueso aguanta mejor el rendimiento.
Teclado y pantalla. En 13 y 14 pulgadas el teclado suele ser más compacto y no hay teclado numérico. Si trabajas con hojas de cálculo todo el día, valóralo.
Cuándo merece la pena pagar más
Los ultraligeros más baratos lo consiguen con chasis de plástico y pantallas más modestas. A partir de 1.000 € aparecen el aluminio o el magnesio, las pantallas OLED y las baterías más grandes. Si viajas mucho, la autonomía es casi tan importante como el peso: mira también la clasificación de más autonomía y la guía de portátiles ligeros.